sábado, mayo 23, 2015


Elige ser diferente, elige ser feliz...

"Ama Dei et qod vis fac" "Quare lumen Dei post materia, non gentes", "Temet nosce"

Dar valor a cada segundo, es darle vida a nuestros sentidos no lo opuesto, oxigenar, llenar nuestros pulmones de valentía, esperanzas, coraje. Saber que ya eres feliz con todo lo que elijas o lo sorprendente de imaginar que; lo mejor de la vida llega sin buscarlo.


Comparto este poema de un escritor Rudyard Kipling con su publicación en con el "Libro de la Selva"(1894) cuento infantil- por mencionar una- Dicho poema es, en lo personal un lema de vivir plenamente, sin carga peyorativa de que la decisión que se presenta es sin duda,es saber que el valor de las cosas y los momento no es tiempo que dure, sino la intensidad con que la vives.

Elegí la vida.

No quise dormir sin sueños:
y elegí la ilusión que me despierta,
el horizonte que me espera,
el proyecto que me llena,
y no la vida vacía de quien no busca nada,
no desea nada más que sobrevivir cada día.

No quise vivir en la angustia:
y elegí  la paz y la esperanza, la luz,
el llanto que desahoga, que libera,
y no el que inspira lástima en vez de soluciones,
queja que se denuncia, la que se grita,
y no la que se murmura y no cambia nada.

No quise vivir cansado:
y elegí el descanso del amigo y del abrazo,
 el camino sin prosa compartida,
y no parar nunca, no dormir nunca.
Avanzar despacio, durante más tiempo
y llegar más lejos,
disfrutado del paisaje.

No quise huir:
y elegí mirar de frente, levantar la cabeza,
y enfrentarme a los miedos y fantasmas
no por darme la vuelta volarían.
                   
No pude olvidar mis fallos:
pero elegí perdonarme, quererme,
llevar con dignidad mis miserias
y descubrir mis dones;
y no vivir lamentándome
por aquello que no pude cambiar,
que me entristece, que me duele,
por el daño que hice y el que me hicieron.
Elegí aceptar el pasado.

No quise vivir solo:
y elegí la alegría de descubrir a otro,
de dar, de compartir,
y no el resentimiento sucio que encadena.

Elegí el amor.
Y hubo mil cosas que no elegí,
que me llegaron de pronto
y me transformaron la vida.
Cosas buenas y malas que no buscaba,
caminos por los que me perdí,
personas que vinieron y se fueron,
una vida que no esperaba.
Y elegí, al menos, como vivirla.

Elegí los sueños para decorarla,
la esperanza para sostenerla,
la valentía para afrontarla.

No quise vivir muriendo:
y elegí la vida.
                    
Así podré sonreír cuando llegue la muerte,
aunque no la elija...
...que moriré viviendo.

Rudyarnd Kipling.

No hay comentarios:

Publicar un comentario